Recuerdo que el sol ardía con bastante intensidad aquella mañana,
nosotras como siempre a nuestro mundo, mientras los demás jugaban en el inflable, hasta que se fueron a bañarse y entonces subimos,para estar tranquilas y a solas, en lo más alto tumbadas mirando el cielo, en verdad me sentía allí,
me atreví a abrazarte y a saber cuanto tiempo pasó tan solo se que de repente todo se undía y no nos importaba,era como si en verdad en ese momento no hubiera nada más allá de aquello que simplemente en aquellos días no quise definir de otra forma que no fuera felicidad, pero quizás fue el hecho de sentir algo nuevo lo que me hizo llegar a las nubes y no darme cuenta de que aunque me sintiera así seguíamos descendiendo, no se la razón por la que tu no te diste cuenta, me gustaría pensar que fue por lo mismo que a mi pero la verdad es que...
...hasta que el inflable nos tragó no supimos que era lo que pasaba, y es que lo estaban desinflando.
Nos empezamos a reír, y en cierta forma casi nos ahogamos pero no podíamos dejar de sonreír
nos hacia gracia el hecho de que nada podia perturbar la paz, o quizás fue mi chillido de sorpresa lo que te hizo gracia, a saber je,je.
Tan solo reaccioné cuando vi que tu te hundías a demasiada profundidad, tiré de ti y acabamos rodando por el tobogán ya casi desinflado, hasta la tierra seca.
Que bronca nos echaron, o eso creo, porque tu no entenderías la mitad de lo que te decían y yo te estaba mirando, así que tan solo recuerdo tu rostro con unos gritos de fondo.
Después volvimos a lo nuestro, como siempre un mundo gigante en el que solo cabíamos tu y yo.